El 10 de octubre de 1873 las Hermanas Refugio Estrada, Caridad Flores, Soledad Valdivia, Guadalupe Galán, Piedad Tejeda y Rosario Duque son enviadas en misión por el Padre Sancha con una lista de consignas misioneras entre las cuales estaba: - Mirarán las Hermanas a la ciudad de Santo Domingo como el lugar que les ha señalado Dios nuestro Señor, para que allí le den gloria y le sirvan en las personas de los pobres que allí encuentren… irán allí y estarán muy contentas por que saben que allí están cumpliendo la voluntad de Dios.La tercera congregacion fundada por las Hermanas fue la que se realiza el año 1873 en Santo Domingo, República Dominicana, donde fueron recibidas por el propio obispo y numerosas autoridades eclesiásticas y civiles. Se instalan en una casa cedida por el arzobispo de Santo Domingo.Luego de esto se dan varias fundaciones más entre las que estuvo una segunda fundacion en Santo Domingo.La congregacion recibio la aprobacion pontificia en diciembre de 1953 poor la secretaria de la sagrada congregacion de religiosos, pasando a denominarse "Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha"
Congregacion Sanchina en Republica Dominicana
viernes, 27 de febrero de 2015
Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha en Republica Dominicana
Reglas Generales de la Congreciones Sanchinas
1. Tendrán las Hermanas más unión que nunca
unas con otras…, debiendo por tanto sufrirse mutuamente todas sus faltas y
tratarse con caridad, para que haya en todas, un mismo espíritu y una misma
voluntad.2. Deben asimismo considerar que toda
Fundación en su principio cuesta grandes sacrificios y privaciones… Han de
abrazarse a la cruz de Jesucristo y gozarse en ella tal como el Señor se la
prepare, si pesada pesada, si ligera ligera, llevándola siempre contentas.3. Consideren que Jesús para fundar su Iglesia
la edificó sobre la santa pobreza…así nació pobre en un pesebre, vivió
perseguido y murió abandonado de los hombres. A imitación suya encuentren gusto
y contento en la nueva Fundación. Aunque la encuentren sumamente pobre y
humilde, aunque tengan que dormir en el suelo, alimentarse de raíces, dormir a
la intemperie.4. Las Fundaciones que nacen humildemente
suelen ser las mejor aceptadas a los ojos de Dios, y se asemejan al grano de
mostaza del Evangelio, que siendo la menor de todas las semillas, llegó a
convertirse en un frondoso árbol que hacía sombra a toda la tierra y bajaban
las aves del cielo a pararse y descansar en sus ramas.5. Mirarán las Hermanas a la ciudad de
Santo Domingo como el lugar que les ha señalado Dios nuestro Señor, para que
allí le den gloria y le sirvan en las personas de los pobres que allí
encuentren… irán allí y estarán muy contentas por que saben que allí están
cumpliendo la voluntad de Dios.6. Siguiendo el ejemplo de los Apóstoles,
las Hermanas al poner sus pies en Santo Domingo dirán interiormente con gran
alegría: “La paz de Dios sea con ustedes todos los que habitan en esta ciudad”.
Se esforzarán por encontrar agrado en todas las cosas que allí hubiere y harán
un punto de virtud en no extrañar nada ni en los usos, ni en las costumbres, ni
en las calles, ni en las casas, ni en las habitaciones, ni en los alimentos, ni
en los vestidos, ni en las fisonomías, ni en la manera de hablar, ni en el
clima, ni en ninguna otra cosa que fuera diferente a lo que estuviesen
acostumbradas; antes al contrario les parecerá todo muy bien y no hablarán mal
de nada ni de nadie, ni se reirán, criticarán o censurarán cosa alguna…por vía
de moderada expansión será permitido a las Hermanas reírse o conversar acerca
de algunas cosas para sostener la animación en las horas de recreo y para irse
acomodando a las cosas del país, conocerlas y unirse más fácilmente a lo que
hacen ordinariamente sus habitantes.7. En las conversaciones con los externos
se abstendrán de hacer comparaciones desagradables sobre si lo que hay en Cuba,
La Habana, o cualquier otro punto es mejor que lo que hay allí en Santo
Domingo, ni sobre si la gente es más amable o más ordinaria, o más ilustrada o
más ignorante. Dirán que les gusta más lo de allí por que es a lo que a ellas las
ha designado la voluntad de Dios… A ninguno le gusta que hablen mal de su país.
Y si las Hermanas de los Pobres lo hicieren allí además de cometer una falta se
separarían también de las reglas de buena educación.8. Acogerán los pobres poniéndolos en las
mejores habitaciones de la casa y cogiendo ellas para sí las más humildes.
Tengan presente que el Señor las envía para servir a los pobres y no para ser
servidas.9. En la admisión de los pobres, no
perderán nunca de vista las Hermanas la índole de su Instituto que es para
socorrer a los pobres inválidos e imposibilitados. Para ganarse el sustento así
serán preferidos los ancianos, ciegos, tullidos y también pueden admitir niños
en cuanto son incapaces por sí mismos de atender a su subsistencia, se pueden
reputar por inválidos. 10. El Beato Sancha concluye sus consejos a
las Hermanas con esta joya de belleza benedictina: “A fin de reunir los
recursos necesarios para alimentar al mayor número de pobres, las Hermanas han
de tener presente dos principios: el primero es trabajar ellas mucho para ganar
con el trabajo de sus manos todo lo que puedan, y el segundo es gastar poco y
conservar bien todas las cosas del Asilo… Han de procurar las Hermanas no
confundir la Santa Pobreza con la desidia y la pereza con el aseo y la
limpieza” (Instrucciones reservadas para las Hermanas de la Fundación de Santo
Domingo, en 1872).
1. Tendrán las Hermanas más unión que nunca unas con otras…, debiendo por tanto sufrirse mutuamente todas sus faltas y tratarse con caridad, para que haya en todas, un mismo espíritu y una misma voluntad.2. Deben asimismo considerar que toda Fundación en su principio cuesta grandes sacrificios y privaciones… Han de abrazarse a la cruz de Jesucristo y gozarse en ella tal como el Señor se la prepare, si pesada pesada, si ligera ligera, llevándola siempre contentas.3. Consideren que Jesús para fundar su Iglesia la edificó sobre la santa pobreza…así nació pobre en un pesebre, vivió perseguido y murió abandonado de los hombres. A imitación suya encuentren gusto y contento en la nueva Fundación. Aunque la encuentren sumamente pobre y humilde, aunque tengan que dormir en el suelo, alimentarse de raíces, dormir a la intemperie.4. Las Fundaciones que nacen humildemente suelen ser las mejor aceptadas a los ojos de Dios, y se asemejan al grano de mostaza del Evangelio, que siendo la menor de todas las semillas, llegó a convertirse en un frondoso árbol que hacía sombra a toda la tierra y bajaban las aves del cielo a pararse y descansar en sus ramas.5. Mirarán las Hermanas a la ciudad de Santo Domingo como el lugar que les ha señalado Dios nuestro Señor, para que allí le den gloria y le sirvan en las personas de los pobres que allí encuentren… irán allí y estarán muy contentas por que saben que allí están cumpliendo la voluntad de Dios.6. Siguiendo el ejemplo de los Apóstoles, las Hermanas al poner sus pies en Santo Domingo dirán interiormente con gran alegría: “La paz de Dios sea con ustedes todos los que habitan en esta ciudad”. Se esforzarán por encontrar agrado en todas las cosas que allí hubiere y harán un punto de virtud en no extrañar nada ni en los usos, ni en las costumbres, ni en las calles, ni en las casas, ni en las habitaciones, ni en los alimentos, ni en los vestidos, ni en las fisonomías, ni en la manera de hablar, ni en el clima, ni en ninguna otra cosa que fuera diferente a lo que estuviesen acostumbradas; antes al contrario les parecerá todo muy bien y no hablarán mal de nada ni de nadie, ni se reirán, criticarán o censurarán cosa alguna…por vía de moderada expansión será permitido a las Hermanas reírse o conversar acerca de algunas cosas para sostener la animación en las horas de recreo y para irse acomodando a las cosas del país, conocerlas y unirse más fácilmente a lo que hacen ordinariamente sus habitantes.7. En las conversaciones con los externos se abstendrán de hacer comparaciones desagradables sobre si lo que hay en Cuba, La Habana, o cualquier otro punto es mejor que lo que hay allí en Santo Domingo, ni sobre si la gente es más amable o más ordinaria, o más ilustrada o más ignorante. Dirán que les gusta más lo de allí por que es a lo que a ellas las ha designado la voluntad de Dios… A ninguno le gusta que hablen mal de su país. Y si las Hermanas de los Pobres lo hicieren allí además de cometer una falta se separarían también de las reglas de buena educación.8. Acogerán los pobres poniéndolos en las mejores habitaciones de la casa y cogiendo ellas para sí las más humildes. Tengan presente que el Señor las envía para servir a los pobres y no para ser servidas.9. En la admisión de los pobres, no perderán nunca de vista las Hermanas la índole de su Instituto que es para socorrer a los pobres inválidos e imposibilitados. Para ganarse el sustento así serán preferidos los ancianos, ciegos, tullidos y también pueden admitir niños en cuanto son incapaces por sí mismos de atender a su subsistencia, se pueden reputar por inválidos. 10. El Beato Sancha concluye sus consejos a las Hermanas con esta joya de belleza benedictina: “A fin de reunir los recursos necesarios para alimentar al mayor número de pobres, las Hermanas han de tener presente dos principios: el primero es trabajar ellas mucho para ganar con el trabajo de sus manos todo lo que puedan, y el segundo es gastar poco y conservar bien todas las cosas del Asilo… Han de procurar las Hermanas no confundir la Santa Pobreza con la desidia y la pereza con el aseo y la limpieza” (Instrucciones reservadas para las Hermanas de la Fundación de Santo Domingo, en 1872).
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